
Cerca de 100 policías de la Divopus Sullana están bajo procesos disciplinarios por presuntas infracciones muy graves, como violencia familiar, delitos comunes e irregularidades en documentos.
La Inspectoría General envió más de 40 expedientes a Piura recomendando el retiro de unos 60 efectivos. Otros 24 casos plantean disponibilidad temporal y 17 agentes ya están suspendidos, algunos con prisión preventiva.
Durante su visita, el ministro Vicente Tiburcio reafirmó la política de “tolerancia cero” y aseguró que los malos policías serán separados de inmediato.

